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| Tenemos la convicción de que el crecimiento sostenible de los actuales patrones de actividad turística en Europa habrá de apoyarse, no tanto (o no solamente) en el crecimiento cuantitativo del número de turistas o en la proliferación de nuevos destinos, sino en la aparición y desarrollo de modelos de negocio innovadores apoyados en nuevos productos y servicios que van a ser deudores en gran medida de la innovación tecnológica. Herramientas informáticas que, conjugando aspectos tecnológicos diversos (LBS/GIS, CRM, Redes de Comunicaciones, Pasarelas de Pago, etc), serán susceptible de convertirse en un catalizador básico para la implantación masiva de servicios turísticos móviles de valor añadido (tanto informacionales como transaccionales) cuando el turista ha llegado a su destino. El sector turístico es unánimemente reconocido como una de las áreas de las economías desarrolladas en las que existe aún un más amplio potencial de crecimiento. Y Europa es sin duda el referente mundial del sector, con más del 88% del total de turistas y aglutinando a las grandes potencias receptoras (los cinco primeros destinos mundiales por número de visitantes internacionales y por volumen de ingresos son europeos) y emisoras del flujo turístico (WTO Tourism Market Trends, 2005). La actividad turística genera en Europa 6.8-8.0 millones de empleos directos, aproximadamente el 5% de la población ocupada en nuestro continente, a los que habría que añadir otros 20 millones de empleos relacionados indirectamente con el sector (Eurostat, 2004). Junto a su extraordinaria dimensión económica, el sector presenta la peculiaridad de ser por naturaleza un consumidor intensivo de información y consecuentemente de las tecnologías de la información y las comunicaciones. La madurez alcanzada actualmente por los diversos servicios y aplicaciones basadas en tecnologías móviles, así como el asentamiento de una cultura de uso intensivo de soluciones turísticas de información, planificación y reserva sobre Internet (en las que el canal móvil, aunque subsidiario está presente) son rasgos del escenario europeo actual, en el que además se detecta la presencia creciente de tipologías de nuevos usuarios que son consumidores más intensivos de “movilidad” y de servicios basados en TICs y están además más dispuestos (acostumbrados) a pagar por ellos. El corolario lógico de las anteriores tendencias podría resumirse en los siguientes puntos: - Los servicios y aplicaciones basadas en tecnologías móviles, que parecen condenadas a una presencia apenas subsidiaria en aquellas soluciones de la cadena de valor del turismo en el que usuario final no está físicamente en movimiento (planificación, reserva, etc), solo alcanzarán todo su enorme potencial en soluciones asociadas al turista ya en destino. - Estas soluciones tendrán tanto más éxito con el turista cuanto con mayor exhaustividad y fidelidad sean capaces de comunicar a éste la riqueza del entorno en que se encuentra; por ello de manera inevitable habrán de apoyarse en componentes LBS. - Dado que la experiencia del turista en destino incluye muchas actividades que implican adquisición de bienes y servicios, las soluciones de movilidad habrán de dar una respuesta efectiva a los requerimientos transaccionales. - Nunca los componentes individuales con los que se ha de construir la solución de movilidad han estado tan maduros y nunca ha existido una coyuntura tan propicia para alguno de ellos (como es el caso en LBS con la implantación comercial del programa Galileo en 2008). |
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